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Race Reports

La primera Vuelta de Dafna : Laguna Aculeo 2017

Como tantas veces he dicho, quien corre en Aculeo puede hacer cualquier cosa.  Mi hija Dafna ama correr y ha seguido un camino bastante razonable en las distancias que realiza.  Comenzó caminando en pruebas de 5 K cuando tenía alrededor de 12 años, y de ahí, al poco tiempo ya estaba corriendo con sus hermanos y conmigo en carreras de 10 kms.  Por mucho tiempo esas fueron las pruebas, y esa era la distancia límite.

Sin embargo, el año 2014 decidimos dar el salto y correr su primer 15 K en la Halfmarathon Scotiabank. La idea era dar el salto a la media maratón, lo que se hizo en el MDS de 2015.  De ahí hemos repetido la experiencia en diversas ocasiones y escenarios, siendo el último el Medio Maratón de Valdivia 2017, en enero recién pasado.

Pero ella, inquieta como es me pregunta si puede acompañarme en un Maratón (42.195 kms).  Mi respuesta siempre ha sido la misma: Primero debes correr bien los 21, después me vas a acompañar a Acúleo, y de ahí veremos.  Entonces la pregunta se convirtió en   ¿Cuándo voy a Acúleo? Finalmente le conteste: En la primera fecha de este año, el 11 de Marzo.

Para quienes no la conozcan,  la Vuelta a la Laguna de Aculeo es una prueba de autosuficiencia de aproximadamente 26 kms, que combina superficies de caminos de tierra y asfalto, con un desnivel muy variado, que circunvala la laguna de Acúleo. Es una prueba que tiene 26 años de antigüedad, que desarrolla 4 fechas cada año en los meses de Marzo, Mayo, Julio y Agosto.

Partimos el sábado temprano en la mañana acompañados de nuestros amigos Jessica Medina y Mauricio Quintanilla.  Al llegar allá, retirar el kit y saludar a los amigos de La Cofradía (así se autodenominan los corredores habituales de esta prueba).  Cerca de las 10, encajonamos y recibimos las instrucciones por parte de Rodrigo Salas.  Partida puntual.

Comenzamos. Procuro mantener un ritmo controlado. Sé que el exceso de entusiasmo en esta primera etapa, puede pasar la cuenta después. Dafna reacciona bien, pero le cuesta entrar en ritmo, tiende a apurarse o bajar demasiado su cadencia. Finalmente, después de unos 6 kilómetros, encontramos el ritmo que nos acomoda, y comenzamos a asumir una actitud de avanzar.

Para la sed llevamos nuestras mochilas con hidratante, para la energía algunos geles.  Para el cansancio, solo nos queda educar la actitud mental. Ese, probablemente, es el secreto de las carreras de distancia, y el aprendizaje que se debe adquirir en Aculeo.

Los participantes que alcanzamos o que van a nuestro alrededor la alientan. Esa es otra de las particularidades de esta prueba: Un ambiente de compañerismo entre sus participantes que dista mucho de la competitividad salvaje que se ve en otros eventos.

Cuando ya faltan algunos kilómetros para terminar recién vengo a mirar el reloj. Llevamos un excelente tiempo, y sentimos que el cuerpo nos acompaña bien. No hay molestias, ni un cansancio extremo.  Comenzamos a imaginariamente degustar las hamburguesas que nos esperan en la meta.

Entrando a la calle que conduce al camping Los Aromos y a la meta, empiezo suavemente a apurar el paso, Dafna a mi lado reacciona manteniéndose a mi lado. La progresión va en aumento, y ella firme se mantiene allí. Un pique final y cruzamos la meta en 2:58:19. Estamos felices, la experiencia ha sido todo un éxito.

Una Entrevista

Para poder compartir su experiencia de primera fuente, le hago algunas preguntas y comparto sus respuestas tal cual las da:

¿Por qué quería correr en Aculeo?

Porque me hace bien correr, y porque me gusta ir a esa carrera

¿Qué es lo que más te gusto?

Que había hamburguesas en la meta.  Es un lugar bonito. Y me gusta mucho correr con mi Papá.

¿Cómo te sentiste?

Me sentí bien, contenta. Un poco cansada

¿Hay algo que no te gusto de la carrera?

No.  Todo estuvo bonito.

¿Te gustaría hacerla de nuevo?

SI.

 

Andrés Reisz – Socio Andesteam

Volver a la Laguna de Aculeo #26K

Volver  este 11 de marzo a la Primera Fecha de la Vuelta a la Laguna de Aculeo, tras 2 años, fue pura casualidad. Después de 14 meses lesionada, recién me encuentro entrenando para retomar mis tiempos en 21k, pero una invitación de Corredor Promedio adelanta mi regreso al circuito planificado para julio.

No estoy tan preparada, pero pienso que al menos me servirá para sumar kilómetros.

Acercándose la hora me pongo nerviosa. Es una carrera que me gusta bastante, pero es dura y me falta entrenamiento. En el lugar todo sigue como siempre. Ambiente cálido donde todo el mundo se saluda y se conoce. Donde se da la bienvenida a los que desafían la ruta por primera vez y a los que regresan año tras año.

Parto lento, atrás, sin apurarme. Voy  animada, a pesar del tiempo que ha pasado noto que recuerdo la ruta y tras los primeros kilómetros de calentamiento puedo acelerar el paso. Me mido, pero apuro el trote, la adrenalina de la competencia hace lo suyo, y comienzo a adelantar corredores.

La ruta por el cerro es bastante cómoda, subo y bajo a paso enérgico, pero sé que la parte más dura será volver a la carretera, además el sol comienza a pegar fuerte.

Llego al puesto de agua bien entera, es el km 15. Sólo ahí hago una pausa breve para tragar un gel con un poco de agua. Reanudo el trote conversando con otra corredora un par de minutos y luego, con renovadas energías me adelanto. Troto con fuerza y manteniendo el ritmo, falta poco para completar 21k y de ahí en adelante será nuevo. Llevo 8 meses de regreso y aún no he podido pasar ese límite.

Estoy cansada porque voy forzando el ritmo, pero de buen ánimo, pensando en que falta poco y todavía me siento bien. Dos kilómetros más adelante noto que adelanté mis conclusiones, en el kilómetro 24 siento decaer mis energías y bajo drásticamente la velocidad. Cuando trato de acelerar, noto que mis piernas están rendidas y sé que no alcanzaré a cumplir la meta de tiempo que me había propuesto.

Llego a la etapa final, en la entrada de tierra, absolutamente agotada, segura que subestimé la dificultad de esta Vuelta. Ya en el ripio, me duelen los pies solo con tocar el suelo.

Miro hacia atrás y veo que no viene nadie cerca. Decido hacer el último esfuerzo para apurar la llegada. Los autos pasan y me llenan de polvo.

Cerca de la meta escucho mi nombre y sonrío. De todos modos es mi primera carrera larga desde el retorno y luego de completar noto que me siento bastante bien, nada que unos masajes dispuestos en la meta no puedan solucionar.

Cuando salen los resultados, y para mi sorpresa, noto que he alcanzado a llegar 3° en mi categoría, así que todo el esfuerzo que me llevó completar tiene su dulce recompensa arriba del podio.

Si bien me gusta correr por sobre las medallas y los premios, luego de un año fuera, resulta una excelente motivación. También descubrir que tras lo lento que me ha parecido el regreso, al fin mi cuerpo vuelve a adaptarse a los ritmos de carrera.

Ahora ya puedo decir que ¡Estoy de regreso! así que ¡Vamos por más!

 

Jessica Medina Marabolí – Socia Andesteam

 

6ta edición de Algarrobo 10k “The Run Classic”

Durante el último tiempo me ha dado por probar carreras no tan masivas, o a las que nunca había ido.  En esta ocasión, el sábado 25 de Febrero  recién pasado, le toco a la Algarrobo 10K, organizado por la Municipalidad de Algarrobo y producido por Run Classic.

Espero que se me entienda bien. Si esta prueba hubiera sido una película, habría sido una excelente del tipo B.  Me explico: Se vivió como una corrida sin pretensiones, con una producción adecuada,  y los recursos precisos para que los corredores pasaran un muy buen momento.  Sin embargo,  el recorrido permitió ver Algarrobo desde una perspectiva totalmente distinta.

La  carrera se inició puntualmente a las 18 hrs al lado de la Municipalidad de Algarrobo, y de allí se descendía rápidamente hacia la costanera, para dirigirse hacia el sur hacia el Club de Yates.  Llega a este punto, se subía por unas escaleras de tierra para descender nuevamente hacia las playas del Canelillo y el Canelo, para continuar de allí, bordeando la península y pasando por dentro del bosque,  bajar a la playa y retornar por el camino ya realizado. La subida final por Peñablanca para llegar a la Municipalidad de Algarrobo de regreso ponía a prueba las piernas, y la capacidad de los competidores de elevarse alrededor de 30 metros en esos 300 metros  finales.

Como se puede ver, se vivió una carrera en la que se combinó una carrera de calle (asfalto y tierra) con un Trail en la playa y el bosque.  Esta variedad de superficies, y el tener que “compartir” el espacio con los veraneante, que no en pocos lugares fueron verdaderos “estorbos” que impedían el desplazamiento, y en otros tuvieron un comportamiento ejemplar,  cediendo el paso, y alentando a los participantes, hacen de esta prueba un desafío interesante y digno de hacerse y repetirse.

La presencia de, según mis estimaciones, menos de 200 corredores (probablemente no llegaban ni a 100) hizo de la corrida un hecho bastante íntimo y familiar.

Mis felicitaciones a los organizadores, y espero en otra ocasión poder repetir la experiencia.

 

Andrés Reisz – Socio Andesteam

 

Desafio BMC Trailton Parque Tricao

El pasado domingo 19 de febrero, en el Parque Tricao de Santo Domingo, se llevo a cabo el Duatlón, con formato de Mtb y Trail, donde varios de nuestros socios Andesteam se hicieron presentes.

Los distintos circuitos para competir  (30 y 12 kms y 15 y 6 kms),  nos permitieron conocer bellos parajes y experimentar la rudeza del Parque. Aprovechamos  cada instante de esta dura competencia y a medida que  íbamos avanzando nos sentíamos cada vez más seguros de nuestras capacidades, rodeados por la imponente belleza del paisaje. Finalmente pudimos enfrentar sin mayores problemas subidas, bajadas, escaleras, y cambios de terreno,  concentrados como solemos estar en nuestro entrenamiento.

Aprovechamos de felicitar a todos quienes se hicieron presentes en este entretenido desafio: Rodolfo, Karim, Giss, Fernando y Marcela y compartir la alegría del grato ambiente que se formo ese dia. Invitamos a todos a sumarse a las próximas competencias.

 

Destacamos nuestros principales resultados como equipo:

  • Magaly Castillo, 1er lugar en su categoría, en la distancia de 15 y 6 kms.
  • Maria de los Angeles Cordova, 2do lugar en su categoría de 15 y 6 kms.
  • Sebastian Villarroel, 3er lugar en su categoría de 30 y 12 kms.

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Maratón de Santiago 2016 – Andres Reisz

Volver a correr los 42.195 kms fue una decisión que casi se tomó sola. El año 2015 lo hice obligado por el “bulling” de mis compañeros de Andesteam. Mi familia pensó que estaba loco, y yo lo dejé todo en la preparación. El resultado fue una experiencia maravillosa, en la que gracias al apoyo de los amigos (especialmente de la Chiky), llegué a la meta después de más de 6 horas en las que mis músculos y especialmente mi mente tuvo que poner todo de sí.

Este año no hubo angustias, ya conocía la experiencia y creía saber cuáles eran los errores que habían provocado tanto sufrimiento. Por ello combiné el plan de entrenamientos con un programa de alimentación que me permitiera enfrentar el Maratón de Santiago con un menor peso, y principalmente, con una estructura corporal más acorde con el desafío. Mi familia también cooperó apoyándome y dándome aliento.

Traté de no dejar ningún cabo suelto para ese día, lo que significó seleccionar cuidadosamente el equipamiento para ese día, en especial las zapatillas y prendas de vestir que minimizaran el roce. Lo otro fue diseñar un plan de alimentación durante la carrera, el cual se basó en consumir hidratante en todos los puntos de abastecimiento, y consumir geles cada 10 kms, a eso se debía agregar el consumo de barras de proteínas, las que dado lo difícil de masticar y tragar, finalmente se redujeron a una que fui fraccionando en los puestos de hidratación en que no correspondía gel a partir del kilómetro 15 y hasta el 25, a partir de allí agregue algunos Snickers, los que me permitieron sentirme bastante energizado.

El día de la carrera llegué temprano al sector de la carrera, sin embargo, dada la poca claridad que tenía respecto de los puntos de acceso al área de los 42K, finalmente llegue al área de encajonamiento pocos minutos antes de la largada. Previamente, y con el tiempo justo, había dejado mis cosas en guardarropía y pasado al baño. Mientras esperaba mi turno allí, realizaba algunos ejercicios de estiramiento y soltura articular.

Encajono, y trato de avanzar, el grupo es bastante compacto así que poco se logra. Mientras espero consumo un gel. Dan la largada, la fila se mueve lento, finalmente paso el pórtico 5 minutos después. Comienzo a trotar, a pesar del frío me siento muy bien, llevo un excelente ritmo y adelanto a muchos. Casi sin darme cuenta estamos en Av. España con Blanco Encalada, comienzan las subidas, mantenga el ritmo. En Rondizzoni primer puesto de hidratación, tomo un sorbo de agua mientras alcanzo 2 vasos de hidratante, los bebo sin detenerme y continúo. Av. Matta se hace entretenida de recorrer, hay bastante gente dando ánimos y me siento mejor que nunca.

Antes de una hora paso el kilómetro 10, un gel y un vaso de Gatorade. Dar la vuelta frente al estadio Nacional, un grupo roquea, saludo la melodía y continuo. Toda la adrenalina que corre por mis venas me hace ir a un ritmo parejo. Frente a la escuela de Carabineros veo pasar a Gonzalo Delpiano y Roy Saavedra como dos exhalaciones.

Tomo Pocuro y poco antes de cruzar el puesto de control veo un niño pequeño que sentado en la cuneta quiere que los corredores le golpeen su manito; pienso: “vine a gozar de la carrera, y hacer feliz a ese niño es parte de eso”. Cambio el ritmo, me agacho y golpeo su mano, él sonríe y yo continúo. Giro por Los Leones y saco la barra de proteínas, le doy 2 mordidas y comienzo a rumiar, finalmente logro tragar con ayuda de un vaso de hidratante. Aprovecho que en este tramo los puestos están más próximos para seguir consumiendo las proteínas. Mantengo el ritmo y enfrento la subida por Rodrigo de Araya, pasado el siguiente punto de control consumo el tercer gel con otro vaso de Gatorade. Me ofrecen una esponja y me refresco la cabeza.

Subir por Grecia y comenzar el tramo más monotono de la carrera, recorrer Américo Vespucio desde Grecia hasta casi Escrivá de Balaguer. Pienso si me encontraré con alguna persona conocida en este tramo ya que varios de ellos viven cerca. No ocurre. La calle, como siempre en esta zona, debemos compartirla con los automóviles, veo menos taco que el año anterior, pero también veo a los primeros automovilistas enfurecidos por el “problema de respetar el derecho preferente de los corredores”. Carabineros actúa correctamente a pesar de los insultos recibidos. Cerca de la Escuela Militar me alcanza y supera Javier, se le ve bien. Un saludo que distrae y reconforta, y a seguir dándole. Tengo algunas molestias menores a nivel muscular. Alguno que otro dolorcillo, en especial en la rodilla y cadera derecha, nada grave.

Llegando al kilómetro 30 consumo el cuarto gel, un vaso de hidratante sin detenerse y continuar. Comienzo a sentir la presencia de calambre que amenazan con presentarse, principalmente en los gemelos y banda isquiotibial. Me detengo y elongo un poco. Pasado el kilómetro 31 decido caminar porque me siento un poco mareado; pienso: “El muro”, saco un Snickers y me lo como, me cuesta tragar, pero el efecto del azúcar y el chocolate no tarda en notarse. Giro por Francisco de Aguirre, enfrento la última subida, intento comenzar a trotar nuevamente, un calambre en los gemelos me detiene, me acerco a la cuneta e intento elongar. Otro corredor se detiene detrás de mí – “¿Estás bien?” – pregunta, – solo un calambre – respondo-. “¿Te ayudo?”. Iba a contestar que no cuando el calambre se generaliza a ambas piernas completas. “Tírate al suelo, te voy a ayudar a elongar”. Luego de algunos minutos que se me hicieron eternos, y de masajear y estirar, y dar movilidad a los músculos, las molestias ceden lo suficiente. Me ayuda a pararme y se va. Comienzo a trotar nuevamente. Sé que no debo detenerme. Al pasar el puesto de control de Luis Carrera una señora me ofrece un plátano, el cual comparto con un corredor que venía tras de mí. El movimiento ayuda, los músculos duelen pero responden. Van 4 horas 10, totalmente dentro de lo esperado, y más si consideramos el tiempo que estuve tirado en el suelo.

Al doblar por Isabel Montt me encuentro con Sebastián Villarroel que anda en bicicleta con su polola, me ofrecen agua o hidratante, tomo un par de sorbos de esto último. Me acompañan un rato, me aconsejan y se van, estoy casi en el kilómetro 35, ya todo en bajada.

El trote tiene una cadencia lenta, me gustaría apurarlo pero prefiero no sobre estresar la musculatura. Cerca de Los Leones me encuentro con Andrés Torres en bicicleta, me acompaña y conversa conmigo. En un momento me dice: “Cuando fue el último gel que tomaste. ¿Te queda uno?”. Al contestar afirmativamente, me dice que me lo tome ahora, que me ayudara para poder rematar. Me acompaña hasta casi el kilómetro 37. Antes de irse me dice que mantenga ese ritmo hasta Plaza Italia y que después trate de aumentarlo hasta la meta.

Plaza Italia. El aliento del público y la cercanía de la meta dan un nuevo aire. Sé que ya no hay que guardarse, por lo que procuro aumentar el ritmo. Los metros y kilómetros pasan. Ya cruzo Mac Iver, a lo lejos se ve la meta, son los últimos 1195 metros. Veo un par de personas delante de mí, sé que si Chiky estuviera al lado mio me hubiera dicho que podía pillarlos, pero no está y solo visualizo llegar.

Entro al área de encajonamiento, un cartel indica 42 kilómetros, avanzo procurando aumentar el ritmo. Un cartel indica que quedan 100 metros, veo 2 personas delante de mí, en mi cabeza un relámpago estalla – “Y porque no?” – Mis piernas responden y en un pique explosivo, supero al corredor más cercano y llego tan solo unos metros por detrás del segundo. Levanto los brazos para la foto y cruzo la meta… Fueron 5:49 horas, media hora menos que el año pasado…

Deseo agradecer a todos los que me dieron aliento durante el recorrido, personas en su mayoría anónimas que con sus aplausos y gritos permiten que uno no desfallezca ni se dé por vencido… En especial a la persona que dejó su carrera para ayudarme en el momento en que los calambres me inmovilizaron. Gracias.

A Seba y Andrés por los consejos y aliento… A Caro Imbert, por sus consejos nutricionales, que aunque no los siguiera “al pie de la letra” fueron sumamente importantes para lograr el objetivo.

A mi familia por preocuparse y dar aliento… Y a todos los amigos por estar allí… 

Andres Reisz

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Altos de Lircay 2015 – Jesus Figueroa

El 14 de noviembre recién pasado corrí la quinta fecha del Circuito de Trail Running de Latitud Sur Expedition, la que se realizó en la Reserva Nacional Altos de Lircay, ubicada en el sector de Vilches Alto.

Una carrera tan hermosa como dura y desafiante que recorrió hermosos y emblemáticos lugares de la reserva nacional. Esta fue mi experiencia. 

Jesus Figueroa

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