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Author Archive Jessica Medina

Debutar con lluvia y granizo #AltosdeLircay

Hay cosas en la vida que debes hacer sobre todo si te gustan y apasionan mucho. Algunos piensan que estás loco o tal vez que eres especial (jajaja), pero vivir el Trail Running es algo impagable. Hoy estoy feliz y agradecida de mi gran regalo de cumpleaños de Jessica Medina Marabolí, asistir al Trail Altos de Lircay una de las mejores experiencias extremas que he tenido este año.

La loca aventura comenzó el sábado a las 4:30 am cuando nuestro compañero de equipo Jesús pasó a recogernos para emprender rumbo a Vilches, a 70 km de Talca, donde está la reserva , llegamos un poco antes de las 9:00 am, sentí ansiedad y nerviosismo pues es la primera vez que me animo a correr 20k en cerro.  Nos equipamos como corresponde pensando en todos los escenarios que podían darse y menos mal fuimos precavidos. La largada fue poco después de las 10:00 am comenzaban a caer las primeras gotas de lluvia que hacían imaginar lo que podría venir, me despido de Jessica y Jesús deseándoles lo mejor y con el compromiso que nos veríamos una vez cruzada la meta.

 

Comienza la aventura, y comienza a caer lluvia,  el primer obstáculo viene a los 4k ,un pequeño Río que debíamos cruzar mojándonos hasta las rodillas, los demás competidores, con ánimo sólo te decían ¡Lánzate al agua! , una vez empapada  la carrera debía seguir no había espacio para detenerse la lluvia era cada vez más intensa y los pequeños grupos de avanzada se comenzaban a perder entre el bosque, es ahí donde comienzan las estrategias donde te pegas al grupo más cercano para no quedar solo y tratas de seguir el ritmo, mis ganas y lo maravillada que estaba del lugar me hacían seguir, a la distancia comenzamos a sentir voces, eso quería decir que el punto de hidratación ya estaba cerca y no me equivocaba, llegando ahí me encuentro con Jessica que corría la distancia más larga y que ya estaba casi lista para volver a salir, me pregunta cómo estoy y yo ella, aquí seguimos nuestro rumbo , ella comienza su segunda subida y yo ya voy de bajada.

El clima nos tenía preparada una sorpresa más, al avanzar un par de kilómetros comenzó una lluvia de granizos intensa, bellísima, era increíble ver a los competidores aplaudir él espectáculo del día. La lluvia no para , cruzamos 4 o 5 veces por grandes pozas de agua o brazos de riachuelos y ya se acerca la tan ansiada meta, esa que todos imaginamos en nuestra cabeza pero que por momentos se hace inalcanzable. Avanzó unos kilómetros más y nuevamente escucho bulla y aplausos, esto quiere decir que ya no queda nada que el objetivo está a la vuelta de la esquina y que en unos minutos podré decir misión cumplida, el paisaje sigue siendo bello y no me canso de admirarlo la felicidad de estar ahí es inmensa, a lo lejos diviso el arco azul comienza el último esfuerzo el kilómetro más rápido, el que todos queremos lograr, acelero los pasos veo a la gente y comienzan los aplausos, cruzo la meta y puedo decir misión cumplida, mis primeros 20K trail desbloqueados, una experiencia extrema pero que jamás voy a olvidar.
Solo me queda agradecer al gran apoyo de nuestro equipo Andesteam #andesteam a Sebastian Villarroel Ramirez por la preocupación de siempre y a Dios por protegerme.

Cynthia Arenas

Estamos de vuelta #maratónViñadelMar

Este Domingo estuvimos nuevamente presentes en el #maratóndeViñadelMar disfrutando de un gran y maravilloso evento por el borde costero de Viña del Mar y Valparaiso.

Felicidades a todos nuestros socios, y a todos quienes de animaron en las distintas distancias. Lo importante es disfrutar del proceso y cruzar feliz la meta.

Agradecemos también a todas las marcas que nos apoyan en el entrenamiento constante y nos ayudan a enfrentar de la mejor manera cada uno de nuestros desafios #scientificbodyoficial #sportsalud_cl #elbunkertriandtrail

 

Y reiteramos las felicitaciones a nuestros socios:
  • Dafna.
  • Javiera.
  • Beatriz.
  • Gloria.
  • Cynthia.
  • Marcela.
  • Pepa.
  • Fernando.
  • Andres
Destacando el rendimiento de Dafna, quien nuevamente se subió al podium en la distancia de 21 kms, felicitándola por su gran constancia y motivación.
Andesteam

Nuevos desafíos #TriatlóndeArica

Desde comienzo de año venía pensando en que me gustaría realizar una carrera de largo aliento en un lugar nuevo, que me diera la oportunidad de seguir conociendo Chile y disfrutar del circuito.

Arica fue el destino escogido y me inscribí en el medio ironman (N°10 de mi carrera deportiva),  primera versión de los evento Tougman (productora de triatletas.cl), en esa región. Distancia que siempre es dura por lo que hay que llegar con buenos volúmenes de entrenamiento y sin lesiones, para cubrir los 1.9 kms de nado, 90 kms de ciclismo y 21 kms de trote.

Además este tipo de competencias deportivas siempre son una gran oportunidad de poder viajar, conocer nuevos amigos y lo mejor de nuestro lindo país.

 

Las últimas semanas de preparación fueron un poco complicadas con el clima de Santiago, frío intenso y contaminación , mala combinación para entrenar en exteriores, de modo que la mayoría de los entrenamientos fueron indoor y los últimos días previos a la carrera me los tomé con un poco de más  de calma para llegar descansado a la competencia.

 

Ya ese día domingo, con un clima cálido, me junto con unos amigos (Danae y Pablo, del club San Bernardo), y nos dirijimos al parque cerrado, donde aproximadamente eran unos 300 triatletas. 60 íbamos por la distancia completa.

 

Al momento de calentar en el segmento de natación, el agua estaba muy helada, lo que confirma que en nuestras costas de norte a sur no tenemos aguas cálidas, así que haciendo varias entradas y salidas cortas, logro entrar algo en calor.

Ya en la largada el circuito de natación no era nada de fácil, traté de mantenerme en un grupo, donde la navegación era importante para no perder el rumbo, y ya saliendo del agua venía la parte de ciclismo, donde el enfoque era ir pillando y manteniendo un ritmo constante en los 90 kms, lo cual pude lograr y a la vez, disfrutar de los hermosos paisajes que ofrecía el circuito (flora y fauna).

En la parte del trote había que completar 4 giros. La fuerza mental fue uno de los factores más importantes, ya que la energía con 3- 4 horas de competencia comienza a bajar y es sólo la experiencia y la motivación por cruzar la meta lo que nos lleva a cruzar los límites físicos.

Los 2 primeros giros fueron a un ritmo bueno, pero los últimos 2 giros, fueron más  cabeza y corazón, logrando cruzar la meta en un tiempo de de 4:45 horas,  lo que me deja muy conforme con mi rendimiento.

 

Aprovecho de agradecer a mi equipo Andesteam, del cual soy entrenador. Los chicos son los mejores alentándome a seguir compitiendo y me ven como un  modelo, donde cualquier meta es posible gracias al trabajo, esfuerzo y pasión que le dedicamos.

También a mi pareja Ángeles, que siempre me apoya en todo momento. Esta vez extrañé sus gritos de aliento y su campanita que me despierta en los momentos críticos de carrera, pero en mi mente y corazón estuvo toda la carrera junto a con mi pequeño Gaspar.

Por último agradecer también a las marcas que apoyan a nuestro equipo, Scientific Body con hidratación y suplementos deportivos, Sportsalud que nos mantiene sanos con todos sus cuidados y la tienda el Bunker con sus productos deportivos de primera categoría.

 

Sebastián Villarroel – Coach Andesteam

El Primer Maratón de Dafna #RapaNui

La idea de volver a correr el Maratón de Rapanui rondaba mi mente desde la primera vez que corrí en esas tierras en el 2016. Sin embargo, el alto costo que esta aventura tiene era un freno para intentarlo.

Pero todo cambio un par de días antes de embarcarme en septiembre de 2017 hacia el Maratón de Berlín. Una llamada de Rodrigo Salas me invitaba a que corriéramos en Rapanui con Dafna.  Mi respuesta no se hizo esperar ni 24 horas: “Ahí estaremos”.  La siguiente pregunta ya era mas compleja: “¿y en que distancia participaría Dafna?”.  Lo pensé y le dije: Anotémosla en los 42. Es el mejor lugar para debutar. (Además de que como otras veces he comentado,  este siempre fue el maratón donde yo hubiera deseado debutar), por otra parte, sino llegara a estar preparada, podemos bajarla a los 21, que es una distancia que ya ha corrido una multitud de veces

De regreso de Berlín comencé con su preparación. La idea era, en primera instancia, ir aumentando la cantidad de kilómetros que ella hacía semanalmente o al mes, sin llevarla aún a romper alguna de esas míticas barreras como la de los 30 kms.  En teoría, estaba seguro de su potencialidad para realizar la distancia, dado que durante 2017 ya había corrido dos veces la Vuelta a la Laguna de Aculeo, en buenos tiempos, y terminando en excelentes condiciones. De este modo, nos inscribimos en varias carreras (al menos 3 promedio al mes) entre octubre y diciembre, de las cuales al menos 1 al mes era un 21k. Adicionalmente, la sume a mi preparación para el Maratón Costa del Pacifico, que Yo correría en diciembre, y en el cual ella haría los 21.

En mi preparación para los 42 del MdS, ella participó como si fuese a realizar esa distancia. Incluso se sumó en los largos que realicé. La idea era generar un proceso muy gradual de acostumbramiento, en el que su organismo pudiera, sin mayor drama, asimilar la mayor distancia. En esta gradualidad se integraron como pruebas de preparación: El Medio Maratón de Valdivia a fines de Enero, Santiago 21K y la primera fecha de la Vuelta a la Laguna de Aculeo en Marzo, y la segunda fecha de esta misma prueba en Mayo, Además de múltiples pruebas de 10 o menos kilómetros entremedio.

Otro temas era el trabajo de preparación psicológica. Un maratón, así como toda prueba de larga distancia, se inicia corriéndolo con el cuerpo y se concluye haciéndolo con la mente. La capacidad de sobreponerse al cansancio, los dolores y la frustración, no es otra cosa que la prueba de que estamos preparados para superar esos limites que nuestra mente y cerebro ha asumido como ciertos y verdaderos.  Y del cual el famoso Muro no es otra cosa que su mayor demostración: El momento en que dejamos de correr con el cuerpo y lo comenzamos a hacer con nuestra mente.

Con la tranquilidad de haber hecho un trabajo serio. Mucho menos sistemático de lo que los especialistas recomiendan, pero muchísimo mas adecuado a las aptitudes y capacidades de Dafna, iniciamos nuestra aventura la madrugada del 31 de Mayo.  Esa primera vez en un avión, con sus ansiedades y expectativas quedo grabada en su memoria. Lo mismo, que las grandes extensiones de mar y nubes que pudo visualizar por la ventana del avión, y la imagen de esa diminuta extensión de tierra que de repente surgió ante sus ojos, y que de golpe tocaron las ruedas del avión con gran ruido y alaraca.

En tierra nos esperan Rodrigo y Marcela que nos informan que nuestro alojamiento ha cambiado al Hotel Hanga Roa, el mejor según dicen de la isla. Recibimos nuestro collar de flores, y nos trasladan en un minibús hasta el Hotel. A esta altura ya hemos trabado amistad con una corredora norteamericana residente en Punta Arenas, y un corredor mexicano originario de Puebla. Sara y Antelmo se convierten de este modo en nuestros acompañantes en esta aventura. Y conjuntamente con los Ricardo Gómez (padre e hijo), Mauricio Quintanilla, y algunos amigos más, en los cómplices de este viaje no solo físico, sino que también espiritual.

Esa primera tarde se va entre descanso, pasear por los alrededores, y un breve entrenamiento para estirar las piernas. Un chapuzón en la piscina cierra la actividad deportiva.  Procurar adaptarse a las 2 horas menos, no es tan difícil salvo por el apetito que surge mas temprano de lo debido. Nos acostamos relativamente temprano, al día siguiente nos espera un tour por la isla, que sin ser excesivamente completo nos permite visualizar buena parte de los atractivos de Rapanui.

Esa tarde acordamos con Sara y Antelmo que al día siguiente iremos a ver el amanecer en Tongariki. Y como para esto se requiere arrendar un vehículo, aprovecharemos de visitar algunas de los lugares que no vimos el día anterior. La jornada es extenuante pero sumamente satisfactoria. Se aprende y se comparte, se disfruta el saberse unos privilegiados en el medio del Océano Pacifico, recibiendo los influjos del Mana.

Al regreso corresponde retirar el kit de competencia, y participar de la charla técnica y la tallarinata.  El largo día y el cansancio, sumado a la ansiedad de quien por primera vez enfrentara un desafío, del que muchos le han hablado y comentado, hacen presa del estómago de Dafna. Un agüita de hierbas, e irse a acostar a continuación son la clave para superarlo.

La largada el domingo es a las 10:15, por lo que nos levantamos a las 7 para poder desayunar tipo 8.  Un poco de reposo a continuación, y partimos caminando con mucha calma hacia la partida. Allí saludamos a los antiguos y nuevos amigos. Abrazos y buenos deseos.  Buenas Vibraciones. La ocasión de disfrutar se sobrepone mayoritariamente a las ansias de competir. Fotos y serfies acompañan la espera, y alguna que otra broma. Minutos antes de la hora señalada Rodrigo nos llama a encajonar. Todas las distancias parten juntas. Los 5 K recreativos para los niños. Los 10 y 21 para los mas avanzados. Y los 42 para los valientes y aventureros. Estos últimos debemos ubicarnos delante de todos para tener una salida más cómoda.  Rodrigo nos reitera las instrucciones del día anterior. Los segundos transcurren y un espíritu poderoso nos cubre. Una emoción inmensa que se comparte y se respira. Cuenta regresiva desde 10 y partimos.  El grupo bastante compacto se lanza en dirección al cementerio. Luego sube hacia la calle principal, y por esta después de algunas cuadras volvemos a girar para retornar del otro lado del arco de partida y lanzarnos por la costanera radiantes a la aventura.

 

En mi mente se van cumpliendo y corroborando las etapas clásicas que en cada carrera manifiesta Dafna. Una entrada en ritmo en que se queja de cansancio. Seguida de un comenzar a buscar el ritmo de carrera que mas le acomode.  En eso ya alcanzamos y superamos los primeros 2 puestos de hidratación. Bebemos en cada uno de ellos algo de Gatorade, y en el segundo de ellos, el de los 10 kilómetros, agregamos un gel. Procuramos correr juntos, ella se retrasa o adelanta, pero esencialmente se mantiene cerca.  Se le nota ya mas relajada, que disfruta del lugar y la carrera. Las personas con las que nos cruzamos nos alientan.

Nos cruzamos con Antelmo que va muy bien aspectado retornando en los 21 kilómetros.  Aproximadamente en el kilometro 15,5 vemos venir al primer corredor de los 42 K que retorna. Deberemos esperar casi un kilometro antes que nos encontremos con los corredores que lo escoltan.  La prueba ya solo es para los maratonistas.  Corremos en pequeños grupos. Con nosotros van 2 corredores de Hong Kong,  uno de los cuales había conocido y conversado con él la noche anterior en la tallarinata.  Transmiten gozo y entusiasmo en su actitud. Disfrutan el correr y el estar ahí.  Aproximadamente en el kilometro 18 se nos abre el paisaje. 180 o más grados de océano se presentan ante nuestros ojos. Comienza la gran bajada hacia Anakena. Aproximadamente 3 kilómetros  de abrupto descenso que nos acercaran a la famosa y bella playa. Un ultimo kilometro y medio nos deja frente al cono del retorno.  En medio de esta bajada nos encontramos con Sara, es la primera mujer en el maratón, posición que mantendrá hasta la meta.

En el cono de retorno hay un puesto de hidratación adicional. Nos ofrecen plátano y lo comemos. También se ubica el único baño del recorrido, el que aprovechamos.

Comenzamos el retorno. Nos cruzamos con varias personas que habíamos adelantado,  las que nos saludamos y alentamos.  Dafna se queja de cansancio por lo que el trote es muy suave. Al enfrentar la subida simplemente caminamos. Todos a nuestro alrededor lo hacen, no tiene mucho sentido desgastarse. Se procura mantener un buen ritmo.  Superada la subida, retornamos al trote. El cuerpo está más repuesto, y los ritmos mejoran.  Dafna engancha con una señora con la que nos conocimos en la subida y se adelanta un poco. Rápidamente la dejamos atrás (pero pisándonos los talones).  Se le ve relajada y disfrutando.

En el puesto de hidratación del kilómetro 30 consumimos, además del Gatorade, un gel, el cuarto de la jornada. Las sensaciones son bastante dispares; Yo ya siento los rigores de los kilómetros recorridos, el cansancio muscular acecha. Dafna se ve sumamente entera y lo demuestra asumiendo un ritmo y una actitud muy activa. A partir de este punto se mantiene delante de mí. Normalmente unos 100 a 200 metros. Cuando nota que he quedado muy atrás, baja el ritmo o simplemente camina, retornando a su carrera cuando me acerco. Muy gradualmente la distancia va aumentando, de modo que al acercarnos a la zona del aeropuerto, aproximadamente en el kilómetro 38, estimo ya vamos distanciados en cerca de un kilómetro, pues ya casi no logro verla.

Al aproximarme al último puesto de hidratación en el kilómetro 40, la veo en la distancia, detenida mirando hacia atrás. Cuando me ve retoma el trote, no se apura mucho, parece querer que me vaya acercando. Paulatinamente vamos quedando a algunos cientos de metros.

Al enfrentar la costanera, el kilómetro final, la aliento para que apure al paso y llegue a la meta. Finalmente, al visualizar la meta frente a ella, corre y la cruza riendo, recibiendo los aplausos y felicitaciones de los que están allí.  30 segundos aproximadamente después llego Yo.  La felicito y le pregunto cómo se siente. – “Bien, me gusto”- es la respuesta. En broma le propongo que la corramos de nuevo. – “Vamos”- responde sin dar lugar a duda alguna.

Después de beber varios vasos de hidratante, y comer unos plátanos, nos sentamos en una roca en la playa con las piernas en el agua. El masaje de las olas y su temperatura es muy reconfortante.  Conversamos sobre sus sensaciones. Se le ve feliz y entera, mucho más preocupada de donde están sus amigos, que del cansancio, que ciertamente tiene, pero no le produce ninguna molestia. Transmite alegría y entusiasmo. Le pregunto si le gustaría correr otra maratón en el futuro.  – “¿Contigo? ¿Dónde? Si”- Costa del Pacifico será el siguiente desafío. Tenemos 6 meses para seguir preparándonos.

Para terminar, solo me queda agradecer. A Sebastián Villarroel, el Coach de Andesteam, por su preocupación y consejo tanto en los entrenamientos como en el día a día.  A Rodrigo Salas y Marcela Sarmiento de Olimpo Producciones, por la invitación y el cariño que siempre nos han prodigado, y por mantener un evento tan mágico. A Mauricio Quintanilla por haber sido un partner tan bueno en todo este proceso de preparación, y por acompañar con sus fotos en Corredor Promedio cada uno de esos momentos competitivos, especialmente los de este Maratón.  A Magaly, Fernando y Marcela, nuestros compañeros de equipo que estuvieron en la Isla de Pascua, participando en las diversas pruebas, y alentándonos en los primeros y últimos kilómetros de carrera.  A los Ricardos, a Sara, a Antelmo, y a todos esos amigos con los que pudimos compartir antes, durante y después de la carrera, especialmente por el cariño y el aliento hacia Dafna, con lo que convirtieron esta experiencia deportiva en una experiencia de vida y compañerismo. A mi familia, y a todos los que estuvieron atentos a como se desarrolló este día mágico. En resumen, agradecer a la vida por permitirme compartir esta pasión con tanta gente, y especialmente con Dafna.

 

Andrés Reisz – Socio Andesteam

El Triatlón más duro de Chile #TriSanJuan

A mediados de año nos llegó la información del Tri San Juan de la Costa, del cual no teníamos mucha información, pero cómo una de las ventajas del deporte es que te permiten conocer,viajar y disfrutar de nuevos lugares , nos motivamos en ir a competir a esta hermosa Triatlón.

No teníamos mucha idea en donde se ubicaba el circuito “San Juan de la costa” , ni menos “Bahía Mansa” sin embargo  revisando el mapa  este lugar se ubica a unos 63 km de la costa de Osorno: un lugar no muy conocido, lleno de lindos paisajes, bosques, harto calor , subidas y bajadas, y un mar frío y cautivante.

Desde ahí comenzamos a entender  porqué lo llaman el “triatlón más duro de Chile”. Una carretera de altas pendientes y fuertes curvas; un mar que no supera los 10 grados y un duro circuito de trote…con este panorama ya comenzamos a entender  de lo  que se trataba… el día anterior de la carrera pude probar el circuito y dar fe de lo duro que sería, por ello sólo quedaba concentrarme y  dar lo mejor de mi.

En cuanto a la preparación de la  carrera continuó con normalidad desde noviembre (cumpliendo con los entrenamientos de natación , circuitos de subidas en el ciclismo y marcando buenos ritmos de trote) , pero durante el mes de enero a causa de una caída en mtb, tuve que estar un par de semanas sin hacer buenos entrenamientos por un fuerte golpe en las costillas.

 La estrategia de carrera era salir bien del agua , sin perderse , hacer buenas transiciones, promediar una buena velocidad en el ciclismo para recuperar lugares y en el trote a realizarlo con todas las fuerzas posibles para ir pillando a triatletas en las subidas. El plan se cumplió casi por completo, pero en momentos faltaba la concentración de ir pendiente del circuito y no del paisaje , era complicado no mirar maravillado los increíbles paisajes.

Llegando 15° en la general y 6to en la categoría, con un tiempo de 2:25 , quedé muy conforme y entusiasmado para las próximas competencias que se  vienen, con ganas de seguir entrenando y exigiendo a mi cuerpo, ya que la motivación esta muy alta.

 Doy gracias a mi pareja que me acompaña en todo momento y aperra junto a mí en estos desafíos, que me alienta y motiva para seguir mejorando y esforzándome por los objetivos a cumplir, y a todo el equipo Andesteam que nos motivan y entregan sus palabras de aliento, donde da gusto ponerse la camiseta del equipo y mojarla a concho.

Sebastián VillarroelCoach Andesteam

Una carrera contra la mente #3aguasValdivia

Cuando comencé a nadar (2014) escuché un rumor de una carrera en aguas abiertas que se realizaba en Valdivia y en Febrero, pero como yo apenas  sabía nadar, nunca la tomé en cuenta.

Tres años después supe que unos compañeros de equipo habían intentado participar sin éxito… habían abandonado la Carrera. Ese fue el momento en el que decidí asumir el desafío deportivo mas grande en mi corta trayectoria de nadadora…. Llegar al mítico Tres Aguas.

En Diciembre (2017) me llegó la convocatoria para participar, nunca había leído en que consistía la Carrera, solo sabía que era muy difícil y que no todos eran capaces de terminarla.

En la convocatoria explicaban que este torneo se realizaría en tres etapas, 5000 o 3000 metros en lago, 5000 metros en mar y 5000 o 2000 en río. Inmediatamente me inscribí en todas las etapas nadando 5000 metros, la mayor distancia que he nadado seguida en mi vida. La mayor dificultad: Se nada sin traje de agua, porque los de verdad, no necesitan usar traje.

Cuando ya pude procesar la locura que había hecho, las inseguridades se manifestaron: como este año recién había entrado a trabajar, no entrené casi nada, no tendría tiempo para entrenar como corresponde, etc. Así que decidí que mi meta sólo sería terminar y que si me sentía mal o insegura, me retiraría.

Tomé la decisión de no contarle a nadie más que a mi mamá (mi fiel compañera, que me acompaña a todo y me anima siempre a mejorar) y cuando llegó el momento nos fuimos.

El 30 de Enero era el Congresillo Técnico donde daban toda la información y no llegué, teniendo que ir a ciegas a competir al Lago Ranco.

Etapa 1: Lago Ranco.

Al llegar, no sabía mucho que pensar ni que esperar, cuando se acercaba la hora de partir me puse tan nerviosa que pensé que iba a vomitar. Mi mamá me tranquilizó y distrajo, funcionó perfectamente. Me marcaron y de la nada, ya estaba dentro del lago esperando la partida, los primeros 3000 metros los hice sin ningún problema, me apoyé en una competidora que finalizó su Carrera en 3 km. Los últimos 2000 metros fueron una batalla por encontrar las boyas, por aguantar el frio, por omitir el dolor muscular y por no pensar tonteras, incluso pensé en retirarme… pero como tan pava para retirarme si prácticamente no me estaba pasando nada malo… Finalmente llegué al muelle y mi mamá me felicitaba a gritos porque había hecho un excelente tiempo para iniciar la competencia y por haber Ganado el tercer lugar y terminando en 1 hora y 22minutos.

Etapa 2: Cruce Niebla-Corral

Los momentos previos de esta competencia se pueden resumir en pocas palabras: miedo, derrota, inseguridad, nada bueno… El solo hecho de ver el recorrido ya te hacía dudar… mucho oleaje, agua muy helada y muchas corrientes…

Los nervios y la inseguridad se apoderaron tanto de mi que pensé en abandonar incluso antes de comenzar, afortunadamente mis amigas y competidoras, mi mamá y la gente de la organización me dijeron que lo hiciera, que era fácil (mentira). Momentos antes del marcaje, veo mi celular y habían muchos mensajes de apoyo, de fuerza y animo…todos sabían que iba a llegar…Algunos de los mensajes mas memorables fueron “Esta Carrera se termina a pura fuerza y cabeza, nada sin parar y piensa solo en llegar”(Juanito, mi entrenador de natación), “Eres una de las personas más Fuertes y locas que conozco, así que se que vas a llegar porque nunca has perdido contra ti misma” (Andrés) y “El sufrimiento es temporal, pero la gloria es eterna” (Karim).

Para comenzar la Carrera, nos subieron en unos botes para que nos tiráramos al agua, ahí abandonaron 6 personas. Nos dejaron 2 minutos en un agua tan helada que no sentía ni mis brazos ni mis piernas. Apenas nos dieron la partida, se me cerraron los pulmones y apenas podía respirar. Seguí nadando hasta que me di cuenta que estaba sola, en medio del mar y que no se veía el punto de llegada. Estuve a punto de ponerme a llorar de frio y frustración hasta que me di cuenta de que no iba a ganar absolutamente nada llorando y recordé los whatsapps de ánimo así que simplemente, seguí nadando.

Después de un rato, que para mi fueron mil años, divisé el punto de llegada y nadé con una gigantesca sensación de alivio. En la meta me esperaban mi mamá, la Corita, una frazada y una leche con Milo caliente. Llegue en 57 minutos y hubo 16 retirados en total. También obtuve el tercer lugar de mi categoría, afortunadamente todas llegamos muertas de frío, pero bien.

Etapa 3: Río Calle Calle

Finalmente, llegaba la ultima etapa de esta competencia, ya se podían sentir los Dolores en el cuerpo y el cansancio, pero no podía fallar en la última etapa.

Me dispuse a hacerlo lo mejor posible, el agua estaba calentita, nadábamos con corriente a favor, el circuito estaba un poco complicado por la navegación con las Corrientes, pero nada peor que la etapa anterior. Partimos todos juntos y me dispuse a nadar lo mas constantemente posible… al pasar la primera curva tuve la suerte de agarrar una corriente que me lanzó hacia la orilla y pude nadar con el camino despejado, al pasar por debajo de un puente (que me morí de susto porque estaba todo obscuro y yo juraba que me iba a comer un lobo marino) escucho la inconfundible voz de mi mamá y de Karim que me estaban alentando. Caminaron como 3000 metros a mi lado mientras yo nadaba. Está demás decir que los escuche todo el camino y me dieron mucha fuerza para seguir adelante. El resto de la Carrera estuvo excelente hasta que a 300 metros de la meta me da un calambre tan fuerte que me impidió nadar por un rato, los espectadores pedían un bote que me rescatara, mi mamá gritaba que terminara y que no viniera el bote y Karim casi se tira al agua a sacarme… Entre todo eso, yo pregunto cuanto queda y cuando me dicen 300 metros seguí nadando sin patear porque el calambre volvía… cuando llegue a la meta, todos me esperaron para felicitarme, abrazarme, darme la medalla y dar por finalizada esta maravillosa competencia que de seguro volveré a hacer. Termine mi tercera jornada en 1 hora y 16 minutos, nadando a 15 minutos el kilómetro… nunca había nadado tan rápido en mi vida.

Solo me queda agradecerles a todos los que estuvieron presentes, dándome animo y apoyándome en este hermoso proceso.

Ahora hay que enfocarse en el triatlón Olímpico, en el Titicaca, 21 km en la Maratón de Santiago y quizás 10km en el Caribe.

Lo que mejor aprendí fue a vencer a mi mente y saber que no hay límites para comenzar a hacer algo nuevo.

Michelle Batarse – Socia Andesteam

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