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#mds2017: Gracias totales!

Sábado 01 de abril 11 horas. Estación Mapocho. Luego de 3 años de ausencia en esta gran fiesta llego a retirar mi kit de competición, como siempre un ambiente increíble invade el recinto, necesitaba sentir esa energía para terminar de convencerme que este año era mi reaparición, número 3153 sería el que me acompañaría  a recorrer Santiago.

Sabía que la noche sería larga pero esperaba que amaneciera luego para llegar al punto largada Cuando anuncian que estamos a minutos de partir , florecen un montón de emociones, entre alegría e incertidumbre pero el cañonazo anuncia que era hora de entregarlo todo , un recorrido conocido y una planificación hasta el kilómetro 21, desde ahí solo apelar a la experiencia de correr otras maratones.

 Kilómetro 30. Lugar donde por fin sentí la satisfacción de que si lograría mi objetivo y aparecen los agradecimientos a tanta gente que te apoya,  consejos y palabras de aliento.

Baquedano centro neurálgico de celebraciones se transforma en mi último masaje para llegar digno a los 42 es ahí donde mi gordo querido aparece como un ángel, reactivación muscular y a dejar lo que quedaba, 2 kilómetros me separaban de mi logro y ahí vamos escuchando a la gente, viéndolos pasar con sus medallas,  lucían  lindas con un cinto de muchos colores yo quería la mía y no dejaría que se me fuera de las manos, la meta a 100 mts, pisteando como un campeón, puño en alto, corazón hinchado y un gran grito de victoria.

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Por fin el cronómetro me decía 04:25:45  es el peor tiempo que he podido hacer, pero es el tiempo más disfrutado en maratón de santiago.

Orgulloso de mi equipo. Gracias ANDESTEAM! gracias FAMILIA! gracias AMIGOS!

GRACIAS TOTALES!

 

Victor MardonesSocio Andesteam

#mds2017 : Superando límites

Esta venía a ser la tercera vez que enfrentaba el Maratón de Santiago, y el quinto Maratón que corría.  En cada uno de ellos he adquirido algo de experiencia y he ido superando mis propias marcas. Sin embargo, y dado que esta distancia tiene mucho más de mental que las distancias menores, cada vez ha sido una experiencia nueva.

En esta ocasión creo que venía físicamente mejor que nunca, y mi confianza estaba muy bien aspectada dados los resultados obtenidos en todas las pruebas en que he participado en el último tiempo.

El domingo me levante tranquilo, y luego de tomar mi desayuno habitual, partí junto con mi hija Dafna hacia la Alameda. Ella iba por su tercer Medio Maratón de Santiago, y su séptimo u octavo 21 K.  Al llegar nos juntamos con nuestros amigos de Andesteam, y yo partí a realizar los rituales previos a toda carrera (dejar las cosas en guardarropía, ir al baño,  hacer un poco de calentamiento y estiramiento, etc.).

Son las 7:45 y ya estoy en el encajonamiento, luego de haber consumido un primer gel acompañado de un poco de hidratante que me había convidado Sebastián Villarroel. Me ubico según el tiempo que espero hacer, con la gente de “más de 4 horas”.  Los minutos pasan y la temperatura tanto física como anímica es muy agradable.  Cuenta regresiva y se da la partida, el grupo casi ni reacciona, se comienza a mover muy lentamente primero, y luego va aumentando. En cuanto se puede comienzo a trotar, paso el arco de partida y adopto un ritmo que siento cómodo y pausado.  Sin embargo, comienzo a adelantar a muchos corredores.  Yo no me preocupo de ello, corro de acuerdo con mis sensaciones y procuro mirar el reloj tan solo para tener algunas referencias para este relato.

Al entrar por Boucheff el grupo a mi alrededor se ha estabilizado,  ese será aproximadamente mi grupo de referencia por los siguientes 10 kms al menos.  Primer puesto de hidratación, una banda tributo a Queen interpreta Breakthru. Van 27 minutos. Consumo 2 vasos de Gatorade al trote, y continúo.  Tomar la caletera de la Autopista Central hasta Avenida Matta, y comenzar el primer ascenso.  La sombra de la arboleda en el bandejón central se agradece, y el aliento de la gente que nos grita es un aliciente más para continuar.

Poco antes de llegar a Vicuña Mackenna veo a Mauricio Quintanilla de Corredor Promedio sacando fotos,  me cruzo para aparecer en una, y casi no lo logro.  Ahí queda mi primera foto del día, un saludo al paso.

Continuamos por Grecia. Poco antes de llegar al kilómetro 10, y al segundo puesto de hidratación consumo el segundo gel, y otros 2 vasos de hidratante.  Han transcurrido 56 minutos desde la partida. Me siento perfecto,  alegre y energizado. Al tomar Campo de Deportes un Dj toca música Disco, para mis adentros pienso en lo variada y agradable que ha sido la música en ruta.

El Transito hasta Pocuro se siente como un mero trámite. En la esquina de Antonio Varas con Pocuro veo a mi amigo Osvaldo Villalobos, lo saludo al paso y el fuerte golpe de manos que nos damos me transmite el ánimo y la buena onda para asumir esa segunda subida del día.  Llegar a Los Leones saludando a varios niños que desean una palmada de ánimo. Damos la vuelta y enfrentamos el tercer puesto de abastecimiento, aquí cargo algo más de un vaso al trote, y a mantener el ritmo. De aquí en adelante los puestos deberían estar cada 3 kilómetros, y la temperatura se sigue percibiendo como muy agradable.

Los corredores a mi alrededor parecen ser los mismos, y en las veredas se agolpa el público que nos anima.  Como otras veces se escucha el grito de alguien: “Falta poco”.  No puedo dejar de pensar – Si tan sólo llevamos un tercio del camino –  No importa, mi cuerpo ha reaccionado perfectamente, y he decidido ajustarme al plan de alimentación e hidratación, y gozar del viaje lo más que se pueda.

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Al pasar frente al Mc Donald de Grecia me imagino lo agradable que seria que salieran a pasarme una hamburguesa. Casi sin darme cuenta llegamos a Rodrigo de Araya. Decido postergar el tercer gel para el kilómetro 21, para así complementarlo con un par de vasos de hidratante. Paso ese punto de control en 2:05 horas, un tiempo similar (incluso levemente menor) que el realizado en mi último medio maratón, pero ahora tan solo estoy a mitad del recorrido. Recibo una esponja con agua que estrujo sobre mi cuello para refrescarme.  Ahora solo falta enfrentar una breve subida por Avenida Grecia, dar la vuelta a la rotonda y empalmar con Américo Vespucio. Hasta aquí las calles han sido casi solo para nosotros, ahora deberemos compartirlas con los automovilistas.

Al cruzar Larraín miro el reloj, van aproximadamente 2 horas y media. En cada puesto de abastecimiento bebo un vaso de hidratante al paso. Continuo sintiéndome muy a gusto, aun cuando no puedo negar que ya percibo algunos signos de cansancio, principalmente en las pantorrillas. Nada grave.  Casi en el cruce con Tobalaba y Príncipe de Gales, alguien está regalando trozos de plátano, no parece ser de la organización del evento. Elijo uno que parece no estar demasiado verde, y arrojo la cascara al suelo junto con las muchas otras que cubren el pavimento. Alguien comenta con sus amigos que es como en el Mario Kart para darse un impulso.

Pasando Avenida Colon saco de mi bolsillo una barra de cereal y le doy un mordisco.  Comienzo a sentir algún tipo de sensación de “hambre”, y sé que debo reaccionar a tiempo.  Me cuesta masticarla y tragar por lo que decido guardar el resto para cuando tenga líquido a mano.

Al aproximarme a la Kennedy consumo el cuarto gel, el que acompaño con 2 vasos más de Gatorade en el puesto del kilómetro 30. El cansancio en las piernas ha ido aumentando, y algunos micro calambres se han presentado en ubicaciones poco habituales. Realizo algunos cambios en la zancada para atenuar las molestias, lo que funciona bastante bien.  Hasta aquí me siento mucho mejor que en los años anteriores. Sin embargo, consciente o inconscientemente sé que me aproximo a la parte en que siempre me ha tocado sufrir: la última subida por Francisco de Aguirre.

No bien giro en la esquina de Francisco de Aguirre  siento un fuerte pinchazo en un muslo, el cual es acompañado de un calambre en el gemelo de la otra pierna. Decido caminar un poco, e ir haciendo algunos movimientos de elongación y soltura para que ceda la molestia. Al llegar a Luis Carrera, procuro lentamente retomar el trote. Los dolores son soportables pero amenazan agravarse por lo que hasta el siguiente puesto de hidratación combino el caminar a paso rápido con un trote suave.  Ya bajo el paso sobre nivel de Américo Vespucio con Escrivá de Balaguer, donde se ubica el punto de abastecimiento,  me detengo y consumo con calma 2 vasos de hidratante y uno de agua. Me mojo la cabeza con una esponja y decido recomenzar el trote.

Ya en Avenida Bicentenario, aproximadamente frente a la municipalidad de Vitacura me encuentro con María de los Ángeles Córdova quien anda en bicicleta.  Me acompaña y alienta, y me convida una Red Bull. La bebo mientras troto.  Poco más allá se nos une Sebastián también en bicicleta.  Los dos me acompañaran hasta casi llegar a la meta.

Pasando Andres Bello con Vitacura encontramos a Mauricio Quintanilla sacando fotos.  Se ubica a mi lado y trotamos juntos.  La conversación distrae y ayuda a ir superando los kilómetros.  Mentalmente llevo una cuenta regresiva: faltan 7 kilómetros.  Él se detiene o adelanta cada tanto para fotografiar a los corredores o saludar a alguien. Franqueado por mis tres amigos llego hasta el giro que se da para tomar Providencia. Mauricio se despide, y Yo me detengo unos instantes a beber en el puesto de hidratación que está allí. Un par de vasos, y a continuar. Restan tan solo 3 kilómetros.

Cuesta recomenzar, nuevamente las piernas comienzan a pesar y doler.  Se puede continuar pero es difícil acelerar el paso. Ángeles me grita: “Puedes lograrlo, las 5 horas están ahí mismo,  no puedes ceder ahora”.  Sebastián también me presiona y alienta. Son dos “Pepe Grillo” que me reiteran lo que ya se: La meta está al alcance de la mano, y el objetivo que me había fijado para cumplir en los maratones de este año 2017 puedo lograrlo en el primero de ellos.

Plaza Italia. Pasar bajo unos surtidores para refrescarse más por un asunto lúdico que por que realmente sienta calor. Tomar la Alameda, la gente con que nos cruzamos, sean corredores o público, corean los gritos de Ángeles. – Dale Andres… Tu puedes –  La meta está cada vez más cerca, lo sé y mi cuerpo lo sabe. Llegar a Mac Iver es como un instante. Entrar al último tramo, la zona del encajonamiento. Esos últimos 195 metros. El reloj marca algo más de 5 horas. Apretó el paso lo más que mis piernas dan. Gozo esos instantes eternos. “El dolor es pasajero, la Gloria es eterna” leí en un cartel durante el recorrido.  Elevo los brazos y cruzo la meta,  he roto mis propios límites.   Continúo en movimiento hasta encontrarme con una joven que me sonríe y pone la medalla de finisher en mi cuello.  Creo que Yo también le sonrió y agradezco…

Finalmente he superado el Maratón en que más sufro. Fueron 5:02:47 horas de vivir una ruta, y compartir con los demás corredores. De recibir el apoyo de un público que, creo seriamente, se asombra y admira de que existan personas que deseen llevar sus cuerpos al límite y enfrentar una distancia que ni siquiera pueden imaginar lo que es: 42 kilómetros.  Gracias al trabajo previo realizado, al esfuerzo del día, y el apoyo de tanta gente, especialmente mis amigos Ángeles, Sebastián y Mauricio, logre superar con creces las expectativas que tenía para esta ocasión.  Ahora solo queda recuperar el cuerpo, y comenzar a planificar los siguientes desafíos que se tienen para este año. Romper la barrera de las 5 horas está a un paso…

Deseo agradecer a todos los que me han ayudado para lograr este éxito. A mis padres y familia por apoyarme y alentarme. A los amigos y amigas de Andesteam, por mostrarme mis fortalezas y debilidades, y superarlas conmigo. A Osvaldo Villalobos por darme su aliento en esos kilómetros iniciales; Amigo espero verte en las pistas pronto y recuperado. A Ángeles y Sebastián por presionarme y alentarme esos últimos 8 o 9 kilómetros, sé que este día iba a rebajar mi mejor tiempo en la distancia, pero sin Ustedes no lo habría hecho tan bien. A Mauricio que normalmente esta y me acompaña en ese punto exacto de la carrera en que se necesita a alguien que te marque un ritmo y te distraiga del cansancio, y que eternice ese instante con una excelente fotografía.

A todos… Gracias…

Andrés Reisz – Socio Andesteam

Desafio Triatlón: Xterra Chile

Primera vez que se realiza en Chile una fecha oficial de este formato de triatlon, así que era la ocasión perfecta para estar ahí compitiendo con los mejores en esta modalidad.

Salir a entrenar fuera del asfalto, en mi caso no fue complicado, ya que me gusta bastante correr en los cerros y salir en mtb a los típicos circuitos (San Cristobal, Huinganal, Las Varas y Mahuida), pero todo esto requiere de nuevos esfuerzos y comenzar a adaptarse a los nuevos terrenos de subidas y bajadas bien técnicas.

El proceso comenzó en diciembre del 2016, donde tenia que comenzar a sumar kms y tiempo arriba de la bicicleta de mtb, donde ya habíamos hecho un par de carreras en el Parque Tricao, donde todo esto sumaba.

La natación tampoco no tuvo descanso en todo este tiempo, entrenando a las 6:30 de la mañana y combinando con los trabajos de trote y transiciones.

Mis vacaciones que fueron en Pichilemu, fue junto a mi polola (Angeles), donde tenía que llevar la mtb y salir a recorrer los circuitos duros de la zona y salíamos a correr a los caminos de tierra de allá, fue super especial y siempre con ganas de quedarse por allá.

Junto con Rodolfo Maripan, compañero de equipo, fuimos una semana antes a reconocer el circuito en mtb, donde de verdad el circuito era muy fuerte, con subidas que no terminaban nunca y bajadas muy técnicas. Nos dábamos cuenta que la carrera iba ser muy desgastante, así que la semana previa fue para descansar y hacerse fuerte mentalmente.

El día de la carrera nos encontrábamos tranquilo, preparando bien las bicicletas y llenos de energía, un ambiente muy grato con los elite, nos hacia motivarnos aún mas.

La etapa de la natación estaba planificada en salir lo antes posible del agua, y asi fue, con una rápida transición a la mtb, ya nos encontrábamos en la parte que marcaría la diferencia, donde no podíamos arriesgar mucho por una caída o falla mecánica, donde la estrategia era recuperar algunos lugares y terminar la etapa de la mejor manera, lo que nos toco enfrentar ese dia, fue algo que no se acababa nunca asi que mentalmente fue desgastante, pero todos estaban sufriendo y solo teníamos que llegar a la parte del trote.

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Con una rápida transición pasamos a la etapa del trote, recuperando algunos lugares, pero en el cerro metidos había una dura subida, donde no se podía correr mucho así que teníamos que aguantar la fuerte pendiente, porque ya después se venia la bajada y la ultima parte hacia la meta.

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Lo único que quería después de 3:34 era llegar a la meta y abrazar a mi polola, ya que el sufrimiento había sido mayor, comparable a correr un triatlon distancia 70.3.

Agradecer a mi polola que me apoya y acompaña en cada desafió, a Rodolfo que nos apoyamos mutuamente, a la barra que ese dia nos apoyo Magaly, Carlos y mis primos que se hicieron presentes.

 

Por ultimo destacar la producción y el circuito, y que todo es posible si uno se lo propone y quiera, siempre asumiendo estos desafíos en equipo se logran los objetivos.

Saludos a todos y nos vemos en un próximo desafio junto a Andesteam.

Sebastián Villarroel – Coach Andesteam

1era Fecha Trail Running LSE: Codegua

“Al agua Runners y otras aventuras”

Latitud Sur Expetition nos ha venido acostumbrando con los nuevos desafíos que ha ido agregando en su tradicional circuito de trail running.  El año pasado inicio la temporada con un durísimo trazado en el Valle las  Trancas en Chillan.  Este año 2017, nos presentó como primera fecha algo más cercano y en teoría accequible: Codegua.

Con partida y meta en las inmediaciones del Hotel La Leonera,  la prueba parecía invitarnos a pasear por los clásicos cerros del valle central de Chile.  Con una vegetación predominantemente de arbustos: Boldos, Litres, Espinos o Colihues, entre otros. Y un desnivel que se iniciaba algo flojo, a los pocos kilómetros de partir nos encontramos con la primera novedad: Un canal de regadío que era imposible pasar sin mojarse. Esta fue la tónica de todo el recorrido,  muchos cursos de agua que se debían cruzar “metiendo las patitas al agua”. Incluso en 2 ocasiones se debió cruzar el rio Codehua con el agua hasta las rodillas o más arriba (según la altura de cada quien).

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*imágenes gentileza de Corredor Promedio.

El día amaneció bastante soleado y caluroso, lo que implico que aun cuando había largos tramos a la sombra, cada vez que el sol pegaba, lo hacía con fuerza.  Esto fue bastante notorio en las 2 subidas significativas que debimos enfrentar que se ubicaban aproximadamente en los kilómetros 12 y 18.  Según la información suministrada por la organización (altimetrías) existía un primer ascenso previo a esto, el cual en los hechos no se dejó sentir.  Y el último, en el papel, no parecía gran cosa.  Pero en los hechos, estos 2 ascensos se sufrieron, tanto por el esfuerzo físico como por el calor que se sintió.

Otra de las particularidades, fue el sentir durante los últimos 4 kilómetros la presencia del campamento base, a través de sus sonidos, pero no saber cuánto más deberíamos acercarnos y alejarnos de él. La coincidencia entre esta presencia acústica, y esa última subida “inesperada” hizo que algunos corredores habituales de este circuito comentaran que esta última parte les había parecido “totalmente innecesaria”.

En términos generales fue un circuito muy corrible en la mayoría de su recorrido, en el que cada quien según sus habilidades pudo aprovechar para practicar aquellas técnicas necesarias para ascender o descender de la mejor manera.

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*imágenes gentileza de Corredor Promedio.

La cara fea

Más allá de haber vivido una agradable competencia, es importante mencionar un hecho que se ha ido convirtiendo en habitual en las pruebas de running en general: El intercambio de números.  Me refiero al uso de números (y chips de competencia) por parte de corredores que no están inscritos, y que, entre otras cosas, alteran las estadísticas y los resultados de estas pruebas.

Dos hechos previos habría que mencionar: Por una parte, la entrega de los kits se realizó tan solo contra la identificación con el nombre (no se solicitó documento de identidad).  Por otra, la organización no puso reparos para la transferencia de inscripciones, es decir, cualquier persona podía usar el kit de alguien que no podía hacerlo, indicando sus datos para que sus resultados le fueran asignados.

Esta situación de uso de kits por quienes no eran sus titulares, llevo a que en la premiación de las mujeres de los 21 kms. Esta debiera suspenderse luego que varias de las supuestas ganadoras no se presentaran al podio, e incluso sobre una de ellas se escuchara el comentario: “Pero si ella no vino hoy”. La solución aplicada con posterioridad, mas alla de parecerme la mas adecuada, podría prestarse para arbitrariedades.

Todo esto nos lleva a ver la cara fea de una actividad que debería preciarse de ser correcta y honesta, y que gracias a estas conductas antideportivas, se presta para arbitrariedades e injusticias.

 

Nuevos socios, nuevos desafíos : Mi primeros #5k

5k ¿Qué es eso?,  Hubiese sido mi pregunta hace un par de meses atrás, en Diciembre de 2016, las palabras entrenar, correr, maratón y unas cuantas más me eran absolutamente ajenas, no conocidas.

Hoy no es tanto más lo que se ha incrementado mi vocabulario deportivo, sin embargo puedo decir con gran alegría, he corrido 5K, ¡Siii lo hice! , fui capaz, pero es algo que no se hace solo, he tenido entrenadores que me han ido enseñando y aconsejando que hacer, compañeros que me motivan a dar un paso más y amigos que creen en mí y me incentivan a ir más allá.

Por consejo de un amigo llegué a Andes Team, y estoy agradecida.

El Domingo 12 de Marzo de 2017, será inolvidable para mí,  4 días antes había  cumplido 48 años y llegó el momento, me enfrento a mi primer desafio deportivo de la vida,  luego de aproximadamente 2 meses de entrenamiento, participé en la corrida Stgo21K, obvio que fui a la distancia menor, correr fue maravilloso, ver tanta gente que está deseosa  de competir, pero llenos de alegría,  dandose ánimos unos a otros y deseándose buena carrera, es algo muy especial, te llena el corazón.

Corrí 5K , logre llegar a la meta, me siento feliz, los  sueños se cumplen, más aún cuando hay muchas personas que te quieren y un equipo (ahora MI equipoAndesTeam  te apoya.

Fue mi debut,  y estoy confiada será la primera de muchas, con alegría, con respeto, con garra y con agradecimiento.

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Myriam Jorquera – SociaAndesteam 2017

La primera Vuelta de Dafna : Laguna Aculeo 2017

Como tantas veces he dicho, quien corre en Aculeo puede hacer cualquier cosa.  Mi hija Dafna ama correr y ha seguido un camino bastante razonable en las distancias que realiza.  Comenzó caminando en pruebas de 5 K cuando tenía alrededor de 12 años, y de ahí, al poco tiempo ya estaba corriendo con sus hermanos y conmigo en carreras de 10 kms.  Por mucho tiempo esas fueron las pruebas, y esa era la distancia límite.

Sin embargo, el año 2014 decidimos dar el salto y correr su primer 15 K en la Halfmarathon Scotiabank. La idea era dar el salto a la media maratón, lo que se hizo en el MDS de 2015.  De ahí hemos repetido la experiencia en diversas ocasiones y escenarios, siendo el último el Medio Maratón de Valdivia 2017, en enero recién pasado.

Pero ella, inquieta como es me pregunta si puede acompañarme en un Maratón (42.195 kms).  Mi respuesta siempre ha sido la misma: Primero debes correr bien los 21, después me vas a acompañar a Acúleo, y de ahí veremos.  Entonces la pregunta se convirtió en   ¿Cuándo voy a Acúleo? Finalmente le conteste: En la primera fecha de este año, el 11 de Marzo.

Para quienes no la conozcan,  la Vuelta a la Laguna de Aculeo es una prueba de autosuficiencia de aproximadamente 26 kms, que combina superficies de caminos de tierra y asfalto, con un desnivel muy variado, que circunvala la laguna de Acúleo. Es una prueba que tiene 26 años de antigüedad, que desarrolla 4 fechas cada año en los meses de Marzo, Mayo, Julio y Agosto.

Partimos el sábado temprano en la mañana acompañados de nuestros amigos Jessica Medina y Mauricio Quintanilla.  Al llegar allá, retirar el kit y saludar a los amigos de La Cofradía (así se autodenominan los corredores habituales de esta prueba).  Cerca de las 10, encajonamos y recibimos las instrucciones por parte de Rodrigo Salas.  Partida puntual.

Comenzamos. Procuro mantener un ritmo controlado. Sé que el exceso de entusiasmo en esta primera etapa, puede pasar la cuenta después. Dafna reacciona bien, pero le cuesta entrar en ritmo, tiende a apurarse o bajar demasiado su cadencia. Finalmente, después de unos 6 kilómetros, encontramos el ritmo que nos acomoda, y comenzamos a asumir una actitud de avanzar.

Para la sed llevamos nuestras mochilas con hidratante, para la energía algunos geles.  Para el cansancio, solo nos queda educar la actitud mental. Ese, probablemente, es el secreto de las carreras de distancia, y el aprendizaje que se debe adquirir en Aculeo.

Los participantes que alcanzamos o que van a nuestro alrededor la alientan. Esa es otra de las particularidades de esta prueba: Un ambiente de compañerismo entre sus participantes que dista mucho de la competitividad salvaje que se ve en otros eventos.

Cuando ya faltan algunos kilómetros para terminar recién vengo a mirar el reloj. Llevamos un excelente tiempo, y sentimos que el cuerpo nos acompaña bien. No hay molestias, ni un cansancio extremo.  Comenzamos a imaginariamente degustar las hamburguesas que nos esperan en la meta.

Entrando a la calle que conduce al camping Los Aromos y a la meta, empiezo suavemente a apurar el paso, Dafna a mi lado reacciona manteniéndose a mi lado. La progresión va en aumento, y ella firme se mantiene allí. Un pique final y cruzamos la meta en 2:58:19. Estamos felices, la experiencia ha sido todo un éxito.

Una Entrevista

Para poder compartir su experiencia de primera fuente, le hago algunas preguntas y comparto sus respuestas tal cual las da:

¿Por qué quería correr en Aculeo?

Porque me hace bien correr, y porque me gusta ir a esa carrera

¿Qué es lo que más te gusto?

Que había hamburguesas en la meta.  Es un lugar bonito. Y me gusta mucho correr con mi Papá.

¿Cómo te sentiste?

Me sentí bien, contenta. Un poco cansada

¿Hay algo que no te gusto de la carrera?

No.  Todo estuvo bonito.

¿Te gustaría hacerla de nuevo?

SI.

 

Andrés Reisz – Socio Andesteam